¿Qué llevar en el kit de medicinas al viajar?

La noche previa a un viaje siempre andamos del tingo al tango con mil pendientes. Hacer la maleta es una de las peores cosas de un viaje. No conozco a alguien que diga “¡Wuhuu! ¡Qué emoción! Tengo que hacer mi maleta!”

En la petaca (me da risa esa palabra) tenemos que meter la ropa, chanclas, artículos de limpieza personal, encargos de medio mundo y nunca debe faltar un kit de medicinas. No me gusta llamarle de primeros auxilios, porque no lo es. Es simplemente lo que podemos tomar en caso de que nos dé dolor de panza, catarro, tos, etc.

Les comparto la imagen de mi kit y el estuche en el que lo meto. El chiste es que sea algo pequeño. Tampoco es necesario llevar toda la Farmacia San Pablo en la maleta.

Lo que nunca debe faltar para el catarro son el NyQuil y DayQuil, los de hasta arriba a la izquierda. Esta vez compré marca libre porque tenían descuento. Si no tienen acceso a un CVS, Target o Walgreens, pueden sustituirlo por Next, también es muy efectivo. Después tenemos una especie de Mertiolate para heridas menores, es el frasquito café. Aspirinas y Paracetamol para cualquier dolor de cabeza, así como Zantac para prevenir dolores estomacales y acidez. Típico que vas a Oaxaca y no puedes comer mole porque se te sale el pun. Entonces, una pastilla de esas antes de comer y listo. La pueden cambiar por Ranitidina, pero les soy sincero, el efecto del Zantac es mucho mejor. Ya que andamos con esto de los dolores de panza, nunca debe faltar un Imodium. Cuando viajas le entras a sabores y alimentos nuevos y nunca sabes cuándo acabarás con un chorrito de problemas. Tampoco debe faltar el típico Alka-Seltzer.

También es indispensable viajar con un par de gasas y unos curitas, así como agua oxigenada y alcohol. Necesario un antiséptico para limpiar heridas leves. Yo tengo que ir al súper, porque como ven en la foto, me falta eso. El Cortizone es una maravilla para quemaduras, picaduras y cosas por el estilo. El Benadryl son las pastillas rosas y es antihistamínico.

El Icy-Hot y el Dolac para los golpes. Y bueno, lo dejamos hasta aquí porque veo que también me faltan Histiacil para la tos, Flanax (porque con Flanax… ¡desinflanax el dolor) y Tempra. ¡Voy al súper! Si ven flaco mi botiquín de viaje, se reciben consejos porque nunca está de más y el chiste es que nos complementemos en este espacio.

Algo muy importante: si viajan a Asia, en específico a países musulmanes, tengan muchísimo cuidado con el kit de medicinas. Infórmense de qué pueden meter a esos lugares. Una medicina para el catarro en México puede estar prohibida en otro país y terminarían en la cárcel por varios años. ¡Truchas!

 

Cinco razones por las que no debes documentar al viajar en avión

Maleta chica o maleta grande. A veces es imposible no documentar el equipaje, pero intenta no hacerlo. A mí no me queda otra opción cuando llevo envases con líquidos de más de 100 mililitros, pero de otra forma, hago hasta lo imposible para llevar mi maleta conmigo. Estas son cinco razones por las que NO debemos documentar:

1.- El tiempo. Si vas a checar tus triques, tienes que llegar al menos dos horas antes si es vuelo internacional y máximo 90 minutos antes si es nacional. Lo malo es que cuando vives en una ciudad grande el tráfico es imprevisible y acabas llegando 3 horas antes. Mejor una carry-on, imprimes tu pase de abordar desde la casa y directo al avión. Seguramente hasta tiempo te sobrará para echarte una cerveza.

Sin prisas y con la maleta siempre en mano. La foto la tomé en Madrid Adolfo Suárez Barajas

2.- Maltratan nuestras cosas. Supongo que les han tocado esos videos en los que observamos cómo “cuidan” el equipaje los empleados de los aeropuertos y aerolíneas encargados de llevar las maletas al avión. Las avientan como si fueran pelotas. Imagínate que te compraste tu maletita Tumi muy cuquis y desde la comodidad de tu asiento alcanzas a ver cómo la avientan a la banda para subirla a la aeronave. Te va a dar el patatús y no precisamente por la turbulencia.

El momento en que suben al avión el equipaje. Es el Airbus A380 en el AICM

3.- Robos. ¿A cuántos de ustedes les han abierto la maleta para robarles? Esto es muy común y ni cuenta nos damos hasta que llegamos al hotel y comenzamos a desempacar. Cuando documento, jamás guardo cosas de mucho valor. Solamente va lo inevitable que son los líquidos, toiletries y la ropa. Nunca manden electrónicos a la panza del avión porque es lo que más se roban junto con perfumes.

4.- Te siembran cosas. Les recomiendo que en Nat Geo vean el programa de Alerta Aeropuerto. Ejemplifican todas las formas de transportar droga. Muchos empleados en las terminales aéreas están coludidos con la delincuencia para sembrar mercancías ilegales en el equipaje de los pasajeros. En la Ciudad de México pasa de a tiro por viaje en vuelos procedentes de Sudamérica, en especial de Colombia y Perú. Por eso cuando vienen de estos destinos los separan y el baggage claim es en una zona especial. Así la policía tiene mayor control. Pónganse truchas

5.- Conexiones. Supongamos que van a hacer un vuelo México-Londres con escala en Houston y solamente tienen una hora entre un vuelo y otro. Tienen que recoger sus maletas en Estados Unidos y luego llevarlas al mostrador de “Equipaje en conexión”. Típica Ley de Murphy, las maletas tardan siglos en salir y ustedes tienen prisa. En cambio, si llevan una carry-on, no tendrán este problema.

Esperando las maletas en el Aeropuerto de Madrid con 40 minutos de conexión a Barcelona. ¡A correr!

 

En los aviones más modernos el compartimento superior del equipaje abre de arriba hacia abajo para maximizar el espacio y así caben más cosas